Así son los pedigüeños y pordioseros del siglo XXI
[ Por Miguel Acín ]
Los pedigüeños y pordioseros del siglo pasado solían llevar barbas asquerosas, iban mal vestidos, el único banco que conocían era el del parque donde dormían, se conformaban con la más mísera de las monedas y su lema era «una limosna, por favor».
Ahora, en el siglo XXI, no se les ve las caras, tienen oficinas y despachos equipados con las últimas tecnologías, cuentas bancarias donde ingresar los donativos y su discurso, a través de una marca determinada, es pedir que lo salves…


Pero también es verdad que los pordioseros y pedigüeños del siglo pasado solían invertir su dinero en Don Simón; en cambio los de ahora, o por lo menos en el caso de la Wikipedia, que conozco más, suelen invertirlo para prestar un servicio a la sociedad…
























Parece que últimamente está de moda eso de pedir. Hace poquito teníamos a los banqueros de pedigüeños. Y te aseguro que éstos sí que no se lo gastan en Don Simón. Más bien en Champán y caviar…