Doramas es el espacio de expresión de Miguel Acín Garro (tcc magacín66), donde también participan amigos, lectores y colaboradores.
Emigración: una historia que se repite
«Me voy porque la tierra y el pan y la luz ya no son míos»

Extractos de la historia de la emigración canaria a Cuba
«Las isleñas, ilusionadas con la esperanza de alcanzar la posición socioeconómica que su tierra natal le negaba, eran víctimas de las especulaciones de quienes se dedicaban al tráfico del género humano. [...] La explotación de las mujeres canarias como prostitutas en Cuba se podría considerar un sector de ocupación fundamental en el siglo XIX y en primeras décadas del XX. [...] Sin duda, el tráfico de mujeres canarias y su explotación sexual en América fue una realidad, siendo víctimas de las especulaciones del género humano. No obstante, otras mujeres a través de la emigración mejoraron su situación socioeconómica. El esfuerzo laboral y la capacidad de ahorro se tradujo en un aumento del nivel adquisitivo y por lo tanto en un ascenso en el grado socioeconómico. Así superaban el estadio de pobreza y miseria que generó la crisis económica en la que se vio inmersa Canarias, pero raras veces se refleja en el incremento del nivel cultural.»
«Entre 1835 y 1850 Macías Hernández considera que al menos 50.000 isleños emigraron, de los que casi un tercio se dirigen a Cuba. Si el censo de 1846 recogía la presencia de 19.759 canarios en la Isla, el de 1862 los eleva a 45.814, a pesar del descenso en la corriente emigratoria canaria a partir de mediados de siglo.»
«Nuevamente reactivada a fines de la década de los setenta, más de 60.000 canarios emigraron hasta el inicio de la guerra de independencia cubana.»
Extractos de la historia de la emigración canaria a Venezuela
«En 1831 el Presidente Páez llama a los canarios en exclusiva a poblar los fértiles campos venezolanos como sustitutos de los esclavos. Una corriente migratoria de familias canarias se estableció especialmente en los años 40. Su influencia fue tan decisiva que jugaron un papel crucial en la Guerra Federal. Tras la paz vivió su época dorada en el Gobierno de Guzmán Blanco. El auge cafetalero y la crisis bélica cubana la favorecieron en una etapa de grave depresión en Canarias tras el crac de la cochinilla. La trascendencia de ese contingente fue tal que entre 1874 y 1888 de los 20.827 inmigrantes registrados 14.403 eran isleños. En el último decenio del siglo, a pesar de la crisis cafetalera desde 1893, siguieron acudiendo para huir del servicio militar por la Guerra en Cuba.»
Extractos de la historia reciente de la emigración canaria a Venezuela
«La emigración a Venezuela volvió a reactivarse a raíz del crac del 29, que cerró las puertas a la migración de Cuba. Con la Guerra Civil Española un grave período de crisis y autarquía se abrió sobre las islas, del que no se saldría hasta los años sesenta. Pero entre 1936 y 1946 la migración estuvo prácticamente interrumpida. Se limitó a algunos prófugos políticos. Pero desde el año 1948, ante las serias dificultades que impuso la España franquista a la migración con trámites penosos y costosísimos, nació la llamada época de los barcos fantasmas. En ella la flota pesquera canaria se destino al traslado de inmigrantes clandestinos en tales barcos de vela. Entre ese año y 1952 se calcula que la efectuarían unos 8.000. Fue sin duda uno de los episodios más dramáticos y épicos del afán de los canarios por llevar a la Nueva Tierra Prometida, en las que navíos con una disponibilidad máxima de 50 personas llegaron a transportar 286. Fue tal el escándalo y la repercusión que tuvo en Venezuela que Pérez Jiménez presionó a Franco para reducir el 19 de agosto de 1950 los trámites migratorios. Nació así la época de las puertas abiertas. Se calcula que entre 1951 y 1958 entraron en el país más de 60.000. Con la caída de Pérez Jiménez se abre la de la reconstrucción familiar. Las mujeres pasan a ser el 60% de los emigrantes. La última etapa dorada de esta migración serán los años 70. La crisis del 73 en Canarias y la última época dorada del petróleo con su subida constante que permitió triplicar el presupuesto y nacionalizarlo, llevó a numerosos inmigrantes, generalmente jóvenes, parientes de los ya establecidos, a arraigar allí.»
Esta es la realidad de unas personas que buscaron, al partir de su tierra, dejando a sus seres queridos detrás una “Historia de Esperanza”, intentando conseguir labrarse un futuro a base de trabajo, de mucho trabajo y de un sinfín de sacrificios. En muchos casos, poniendo en peligro su bien más preciado: su propia vida. Pero eso carece de valor cuando hay hambre, miseria, injusticias y veinte mil cosas más.
Hago referencia a esta gente canaria que emigraron a diferentes países de latinoamerica para trabajar en lo que fuera.
Tengamos un poco de memoria historica. Es verdad que somos unas islas, y como decía la canción de Celia Cruz “no hay cama patanta gente”, pero me gustaría que hiciéramos una reflexión:
Nos bombardean a diario con información de gente de color que llega en pateras. Es cierto, es una realidad. Pero quiero hacer una pregunta en voz alta: “¿Cuántos de ustedes serian capaz de montarse en una patera y dar la vuelta a la isla?”. Simplemente eso. Y si me apuran: “¿Cuántos serían capaz de montarse y salir 500 metros a mar abierto?”. Piénsenlo con frialdad y más de uno se llevará una gran sorpresa.
¿Pero se han puesto a pensar cuántas personas entran por los aeropuertos que son “blanquitos de ojos azules y supuestamente vienen a pasar unas vacaciones y luego nunca se van”?
Fuimos un pueblo tolerante y ahora ya no lo somos tanto. Encima los políticos de turno se han encargado de llenarnos la cabeza de bichos; de aprovecharse de nuestras debilidades y necesidades, para hacernos ver algo que sólo existe en sus mentes calenturientas, unos por prepotentes y otros por ignorantes.
Me gustaría no perder la esperanza en mis compatriotas: todos los canarios. Y cuando digo todos me refiero a todos los que estamos amparados por la “Tricolor con las siete estrellas verdes”. Tengamos presente que estamos más cerca de África que de Europa, con la salvedad de que nuestro color de piel es “blanco”, pero para algunos olvidadizos les quiero decir que por ahí fuera, y no quiero señalar, “CANARIAS ES SOL, PLAYAS Y UN VERGEL DE BELLEZA SIN PAR”, aparte de “COLONIA” y no precisamente de la que perfuma.






Nanny Ogg | 7 Diciembre, 2006 a las 19:17
Es una pena que un pueblo tolerante y hospitalario como el nuestro esté sufriendo esa especie de epidemia llamada xenofobia (¿o racismo?). Tristemente lo veo en mi propia familia. Y tristemente veo que, a veces, mi opinión no se tiene en cuenta porque yo ya no vivo en mi tierra y, por tanto, “no entiendo nada”
Es una pena que no se sepa entender a esta gente que sólo busca una vida mejor, que demuestran desesperación y valor al hacer lo que hacen.
Es una pena que la gente olvide que el canario también pasó miseria, también emigró y también sufrió.
Es una pena.
magacín66 | 8 Diciembre, 2006 a las 22:16
Un texto y una realidad que deberíamos tener muy presente. Creo que uno de los grandes errores del ser humano es olvidar la historia, su historia. Y se sigue repitiendo en muchísimos sitios de nuestro planeta.
Un saludo, Juanito!!!!
MAKHAN CISSOKHO | 27 Abril, 2007 a las 14:59
comentario escrito por MAKHAN89 el 27-Abril de 2007 a las 15:48
Que pena que nuestro grand contina AFRICA e conosido como el contina mas pobre en este mundo.
miliones de gentes imigran buscando la mejor vida que han perdido sus Ancianos.
Hablamos del racismo la gente que son racista os pregunto:
-Quien somos?
-De que mundo benimos?
Ruben Antonio Cejudo | 1 Junio, 2007 a las 21:28
Soy un argentino descendiente de un abuelo canario. Lei vuestro a articulo sobre la emigración y no sé si han incluido la los emigrantes canarios a la argentina tema que, como comprenderan, me toca en el alma porque en un lugar de vuestra tierra nació alguien que no llegue a conocer pero que dejo en la sangre la añoranza por ese lugar que tampoco conosco pero que amo sin explicación racional.
Buceando en la WEB encontre el E-mail de una persona maravillosa llamada Antonio Cejudo que de un primer momento me acogiò entre los suyos y que me hizo volver a revivir un antiguo deseo: realizar el viaje al reves de mi abuelo es decir de la argentina a las isla canarias y hoy que conoci a Antonio a la ciudad de Telde
Un Abrazo
Ruben A. Cejudo
magacín66 | 2 Junio, 2007 a las 0:36
No es mi caso, pero creo que la mayor emigración de nuestros abuelos canarios fue, principalmente, hacia Cuba y Venezuela. Creo que también a Argentina, pero en mejor medida.
Me he alegrado mucho conocer tu historia y saber que Antonio Cejudo, que es el alma máter de una formación folklórico-musical de Telde, como es Los Faycanes, de quien publiqué unas fotos suyas en este web, te haya ayudado a realizar ese viaje.