Doramas es el espacio de expresión de Miguel Acín Garro (tcc magacín66), donde también participan amigos, lectores y colaboradores.
Promesas y mentiras de la mano irán unidas
Ante unas elecciones, los polÃticos son capaces de hacer o decir cualquier cosa con tal de conseguir su cuota de poder. Y pobres ilusos de nosotros que nos creemos todo lo que nos dicen. Tienen tal poder de convicción, que son capaces de venderle hielo a los esquimales. Quizás la profesión de más de un polÃtico sea la de vendedor de coches o de electrodomésticos, profesiones en las cuales el “palabrerÃo” y el “acoso” al cliente es común, tanto en los polÃticos como en los vendedores.
Existen varios tipos de polÃticos:
- 1. Los Profesionales. Se toman la polÃtica como un medio de trabajo, como el que va de 8 a 3 a la oficina. Este tipo amplÃa un poco más el horario laboral, pero con ciertas ventajas: más sueldo, conoce a personas más influyentes, se suele aprovechar del cargo que ocupa en beneficio propio o de sus familiares, los hoteles y restaurantes les suele salir gratis porque ya esta quién lo pague, buenas casas, buenos coches, suculentas cuentas corrientes, etc.
- 2. Los Amateurs. Estos casos raros, son aquellos que suelen entrar en un grupo polÃtico por sus ideas, queriendo cambiar el curso de las cosas, como más igualdad, más viviendas, más puestos de trabajo, etc.). Si consigue llegar al poder, el profesional lo bajará de la nube donde se encuentra y… se convertirá en un semiprofesional. TodavÃa le falta mucho para poder pelear por el tÃtulo de los grandes pesos. Pasara un perÃodo de adaptación en la nueva categorÃa y quién sabe si podrá llegar a la cima de la montaña. Sus primeros años los pasara de florero y de acompañante figurante para que se vaya empapando de cómo se hacen las cosas (no todas)… Hay algunas que solamente las conoce un cÃrculo cerrado.
Lo mejor que tiene la polÃtica es que siempre se empieza desde abajo, como antiguamente en los bancos, que se entraba de botones y con un poco de suerte llegabas a Director General.
Pero la jodienda es que los profesionales no sueltan la teta ni a golpe de sentencias de juzgado. Es que llegar a la cima ha costado mucho trabajo, muchas permutas, muchos chanchullos, mucho crearse “enemigos” y “amigos”, pero con la paradoja de que los enemigos de hoy son los grandes amigos de mañana y, viceversa, los amigos de hoy son los enemigos de mañana.
Envidio a estos hombres y mujeres que con el fin de conseguir una mejor calidad de vida para todos sus conciudadanos se aventuran en el mundo de la polÃtica, con el sacrificio que conlleva tal acto (todo los dÃas del tingo al tango, separación de la familia por cuestiones de agenda, …). Son una raza especial. ¡Hombre! los beneficios que se puedan conseguir son todos materiales y dicen que eso no hace la felicidad, pero ayuda a vivir que no veas. Siempre de reunión en reunión (siempre de trabajo), viajes y estancias en hoteles (siempre por cuestiones de trabajo), algún que otro chanchullo (siempre por cuestiones de trabajo), imputados en algún que otro cargo (siempre por cuestiones de trabajo) y si tiene la desgracia que eres juzgado y separado de tu cargo por tener que asistir a una Prisión Provincial en calidad de cliente con el todo incluido (siempre por cuestiones de trabajo).
Está claro que la polÃtica para un ignorante como yo es un galimatÃas, por lo que he llegado a la conclusión de que son una raza especial. Deberiamos pensar si no pueden estar en peligro de extinción y tomar las medidas oportunas. Pudiera ser que lo mejor serÃa encerrarlos a todos en un zoológico, para que no se extingan.




magacÃn66 | 12 Mayo, 2007 a las 13:29
Yo lo que tengo claro es que para el año que viene, me monto un partido polÃtico y me presento a las elecciones generales, ya que me dan por ello unas minivacaciones de 15 dÃas…
Saludos Juan y muchas gracias por tu primera aportación a Doramas.