Doramas es el espacio de expresión de Miguel Acín Garro (tcc magacín66), donde también participan amigos, lectores y colaboradores.
Secuestrado en Aguaviva 2008

Así me sentí anoche en este macroconcierto en el que, por un lado, te sermonean con palabras bonitas acerca de la protección de los océanos promoviendo un teórico y bonito desarrollo sostenible y, por otro lado, te intentan explotar sacando el máximo beneficio económico y anulándonos a todos los presentes algún que otro derecho fundamental.
No estoy dispuesto a soportar monsergas de nadie. Yo fui a un concierto de música y pagué para ver actuar a unos artistas, a los cuales felicito por sus magníficas actuaciones, sobre todo a Jamiroquai, principal motivo para que yo estuviera anoche no en el Estadio de Gran Canaria, como pone en mi entrada, sino al lado del mismo.
Quitando las actuaciones musicales que, como he dicho, me parecieron lo mejor de la noche, el resto es lo de siempre en este tipo de eventos multitudinarios: abusos a unos consumidores y usuarios que lo único que queremos es pasar un rato agradable viendo a nuestros artistas mientras tomamos tranquilamente una copa y no en las lamentables condiciones impuestas por los criterios económicos de la Luciérnaga Producciones.
No obstante no quiero centrar la crítica en esta productora concretamente, que a fin de cuentas es la de turno. El problema de fondo es siempre el mismo, por un lado, que cualquier productora hubiera realizado la misma pésima organización con el único objetivo de conseguir más euros en el menor tiempo posible y, por otro, que los usuarios que estamos allí, aceptamos las condiciones impuestas mirando hacia otro lado, con el fin, legítimo y comprensible, de pasar un rato agradable y no amargarnos la noche.
Pero más preocupante si cabe, me parece el hecho de que entre las empresas patrocinadoras se encuentran importantes organismos públicos como el Gobierno de Canarias, los cabildos de Gran Canaria y de Tenerife y los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y de Arona.
¿Pero de qué estamos hablando?
Pues estamos hablando de que pagas una entrada para un concierto en un sitio, que creemos razonable, y terminamos sobre cualquier recinto de tierra improvisado.
Estamos hablando de que con un evento de este tipo, realizado al aire libre y que tiene una duración mínima de 6 horas, no nos pueden obligar a permanecer todo el tiempo dentro de él sin poder volver a entrar si salimos, por ejemplo, a comer algo. Porque lo que la organización llamaba «cantinas con venta de comida» no era más que la venta de porciones de pizzas de Telepizza…
Estamos hablando de un sistema de pago de consumiciones engorroso y complicado, que incluía opción de pago con tarjeta de crédito y que cuando llegabas a la taquilla, después de más de media hora de cola, el lector de tarjeta no funciona correctamente. Y nadie informaba de nada: ni de que en aquella cola sólo se pagaba con tarjeta ni de que el lector (de La Caja de Canarias) sólo reconocía unas pocas tarjetas; me imagino que las de la casa.
Estamos hablando de que después de conseguir contactar con un representante de la empresa productora para plantear el problema con los tickets de consumición y la forma de pago, el chico que nos atiende, en representación de la productora y con la mejor de sus intenciones, nos soluciona nuestro problema regalándonos unos tickets de consumiciones pero no soluciona el problema planteado, el cual afecta a cientos de personas que están en la misma situación que nosotros.
Estamos hablando de unas marcas de bebida y comida impuestas, con muy poca variedad, y de unos precios abusivos.
Estamos hablando de poca presencia de personal sanitario y, por contra, de la amplia presencia policial, eso sí, preocupados únicamente en que no se colara nada ni nadie.
Estamos hablando en definitiva de que de lo anunciado por la empresa productora en relación con la organización, todo era mentira o falsas verdades, que es lo mismo.
Así, en estas condiciones, no vuelvo a pagar ni 36 que pagué ni 55 euros que costaba la entrada en taquilla. ¡Qué coño! Así no vuelvo yo a un concierto ni aunque me juren que no me van a volver a secuestrar…
Pinchando en este enlace, pueden ver ya más opiniones de los asistentes…
[Actualización 23/06/2008]:
En el comentario #5, Migue comenta que lo mismo pasó en Tenerife. En su blog está la crónica completa.





Manolo | 15 Junio, 2008 a las 11:54
Eso es lo que pasa cuando una productora de eventos musicales se hace cargo de cosas que no controla…
Doramas | 15 Junio, 2008 a las 17:14
El baile de cifras de Aguaviva 2008…
Comprendo que tras la celebración de una manifestación haya diferencias (a veces abismales) en lo que se refiere al número de asistentes. Principalmente se deben a que las fuentes y los intereses son distintos: policía, organización, administraci….
Reena | 15 Junio, 2008 a las 20:41
A mi lo que me parece un abuso es lo de que no te dejen sacar fotos (sin flash) en los conciertos, pero ese ya es otro tema.
Tú quéjate, que 36 euros son 36 euros!
afectado | 17 Junio, 2008 a las 16:13
Son unos impresentables. Encima que los prodcutos los consiguen tirados de precio porque son de las empresas patrocinaodras, los inflan con tal de sacar un 1000%. Lo de los tikets no tiene nombre ya que cuando llegue a la caseta no tenian los precios, compre 20 tikets y me sobraron 2 y no me devolvieron el dinero ni podia comprar nada con 2 tikets. Creo que no volvere a pisar mas concierto de este tipo en mi vida.
migue | 23 Junio, 2008 a las 8:49
En Tenerife pasó exactamente lo mismo. A mi casi me intenta pegar un segurita de esos de pinganillo, de los que se creen superpolis, por protestar para que me devolvieran el dinero de los tickets que me habían sobrado. Incluso la de barra tuvo que pararle los pies al guardaespaldas ese.
Y lo peor de todo es que te lo anuncian como el superfestival, como si tuvieran algo de idea de lo que están haciendo cuando no la tienen. He estado en muchos festivales de menor, igual o más envergadura que el Aguaviva, y no sólo como espectador, y desde luego este es de los de peor organización en los que he participado.
Al menos, Jay Kay nos dio lo que queríamos.
Saludos
Miguel Acín | 23 Junio, 2008 a las 12:12
Gracias, Migue, por tu aportación. De hecho he enlazado a la entrada que publicaste en tu blog. Saludos!